Los miembros de la Unión Latinoamericana de la Pesca Artesanal (ULAPA) asistentes a la cumbre, personificados en Gabriela Cruz (Ecuador), Néstor Roche (Argentina), Libia Arciniegas (Colombia), Gavino Acevedo (Panamá), Rosa Sandoval (El Salvador), Óscar Marroquín (Guatemala), Germán Hernández (Honduras), Tomás Ayala (Puerto Rico) y Zoila Bustamante (Chile), emitieron una Declaración Pública que se lee a continuación:
“Como Unión Latinoamericana de Pescadores y Pescadoras Artesanales, ULAPA, estuvimos presentes en la 3.ª Cumbre de la Pesca en Pequeña Escala, participando activamente en un espacio internacional de gran relevancia para las comunidades pesqueras artesanales y para la defensa de sus derechos.
Esta Cumbre se desarrolla en el marco del trabajo que impulsa la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para promover la implementación de las Directrices Voluntarias para Lograr la Sostenibilidad de la Pesca en Pequeña Escala en el Contexto de la Seguridad Alimentaria y la Erradicación de la Pobreza.
En este proceso, la participación de las organizaciones de pescadores y pescadoras es fundamental. No se trata solamente de conocer los avances realizados por los gobiernos en sus territorios, sino también de evaluar críticamente cómo se están implementando estos compromisos, cuáles son los avances reales y cuáles continúan siendo las principales dificultades para garantizar los derechos de las comunidades pesqueras.
Por esta razón, la participación de ULAPA en esta Cumbre tiene un significado especial. Nuestros representantes estuvieron presentes para compartir las experiencias y avances de las organizaciones de pescadores y pescadoras de América Latina, pero también para hacer visibles las demandas, preocupaciones y desafíos que enfrentamos en nuestros territorios.
Para ULAPA, la participación de los pescadores y pescadoras en los espacios donde se toman decisiones no es secundaria ni simbólica. Quienes vivimos de la pesca, conocemos el mar y sostenemos nuestras comunidades tenemos el derecho a participar directamente en las decisiones que afectan nuestro presente y nuestro futuro.
Al mismo tiempo, esta Cumbre nos permite plantear una preocupación que consideramos fundamental: el creciente impulso que está adquiriendo la acuicultura industrial como alternativa para satisfacer la demanda mundial de productos pesqueros.
Como organizaciones de pescadores y pescadoras artesanales, consideramos necesario preguntarnos qué modelo de alimentación y de relación con el mar queremos dejar a las futuras generaciones.
No podemos aceptar que el futuro de la alimentación de la humanidad sea pensado únicamente desde la expansión de sistemas industriales de producción acuícola, desplazando o invisibilizando una actividad ancestral que ha alimentado a nuestros pueblos durante generaciones.
La pesca artesanal y de pequeña escala no es solamente una actividad económica. Es cultura, identidad, conocimiento, tradición, trabajo, alimentación y una forma de vida profundamente vinculada a los territorios costeros.
Los pescadores y pescadoras artesanales hemos desarrollado durante generaciones conocimientos sobre los ciclos del mar, las especies, los períodos reproductivos, los lugares de reproducción y las formas de aprovechamiento de los recursos. Nuestro desafío es seguir fortaleciendo estos conocimientos y prácticas para asegurar que los recursos marinos puedan mantenerse para las generaciones futuras.
Por eso, desde ULAPA defendemos una visión en la que el futuro de la alimentación y de los océanos no sea construido reemplazando la pesca artesanal por modelos industriales, sino reconociendo el aporte fundamental que realizan las comunidades pesqueras de pequeña escala a la seguridad alimentaria, a las economías locales, a la conservación de los ecosistemas y a la identidad de nuestros pueblos.
Queremos que las futuras generaciones puedan seguir teniendo acceso a alimentos provenientes del mar, pero también queremos que puedan seguir siendo pescadores y pescadoras, recolectores y recolectoras, hombres y mujeres de mar, manteniendo vivos los conocimientos y las prácticas que nuestras comunidades han construido durante siglos.
Por ello, nuestra presencia en esta Cumbre no es solamente una participación institucional. Es también una oportunidad para levantar la voz de las organizaciones de pescadores y pescadoras de América Latina, exigir el cumplimiento de nuestros derechos y defender nuestro derecho a participar en las decisiones que determinarán el futuro de nuestros mares, nuestros territorios y nuestras comunidades.
ULAPA seguirá trabajando para que la pesca de pequeña escala sea reconocida no como una actividad del pasado, sino como una actividad fundamental para el presente y el futuro de la humanidad”.
